Tul bordado con hilo en motivo floral, ligero y transparente, para superponer: sobre crepé cambia el fondo, sobre piel hace el efecto tatuaje de las mangas y espaldas de novia. El bordado le da cuerpo al tul y evita que se embolse, pero sigue siendo un tejido delicado — aguja fina, puntada corta y paciencia en el remate. Los motivos permiten recortar apliques del propio metraje para casar hombros y puños, un truco de taller que ahorra tela. Se vende por metro con la muestra delante, y si buscas un motivo concreto lo traemos por encargo de Europa junto a tu pedido. Cuidados: lavado a mano en frío con jabón neutro, secado en plano sobre toalla y plancha tibia por el revés protegiendo el bordado con paño; nunca escurrir retorciendo. Guardado en plano o enrollado, jamás colgado del propio tul. Para mangas efecto tatuaje pide siempre la prueba sobre tu tono de piel — el mismo tul cambia por completo entre pieles claras y oscuras, y en el showroom lo pruebas con luz natural. Combina con crepé y con mikado de la casa; si el motivo se agota, la reposición europea tarda una temporada, así que aparta el metraje del proyecto completo desde el inicio.
Encaje Chantilly de fondo fino y dibujo floral, con el borde festoneado clásico de la tradición francesa. Es un encaje ligero, de transparencia delicada, que pide forros de seda o construcciones a dos capas: funciona igual sobre piel que montado sobre crepé. Se corta respetando el festón — el borde puede rematar bajos y mangas sin dobladillo — y conviene calcular el metraje con el dibujo casado, como una tela estampada. Es el tejido de los vestidos de novia y de la lencería de lujo, y en Lima lo trabajamos al corte: nos dices la prenda y te ayudamos a calcular los metros, con la muestra en la mano antes de cortar. Cuidados: lavado a mano en frío o en seco, nunca centrifugado; se plancha del revés, con paño y sin vapor directo sobre el festón. Para el ajuar conviene guardarlo plano, envuelto en papel de seda sin ácido. En el atelier lo combinamos con mikado para cuerpos estructurados o con gasa para caídas líquidas: tráenos el boceto y armamos la carta de telas completa del vestido, con muestras de cada una para verlas juntas bajo la misma luz. Si tu taller está fuera de Lima, enviamos muestrario y cortamos sobre pedido confirmado, con el metraje verificado dos veces antes del corte.
Mikado de seda de mano firme y superficie limpia, el tejido de arquitectura de la alta costura: mantiene el volumen sin enaguas, marca pliegues de arista viva y hace cuerpos esculpidos sin ballenas. Su ligero lustre cambia con la luz, más satinado de frente y mate al sesgo. Es la base clásica del vestido de novia estructurado — faldas capa, escotes rectos, lazadas grandes — y de piezas de gala que deben sostener su forma toda la noche. Pide costuras abiertas y planchadas con paño; el metraje depende del vuelo, así que lo calculamos contigo sobre el patrón antes del corte. Cuidados: limpieza en seco, plancha a temperatura media con paño por el derecho, y guardado colgado con hombreras anchas para que el peso no marque la fibra. El mikado marca cada puntada, así que exige patronaje limpio: si tu taller lo trabaja por primera vez, pide medio metro de prueba antes del corte grande — es el consejo que más vestidos ha salvado en la casa. Lo tenemos en blanco natural y marfil; otros colores se traen por encargo desde Italia con plazo de temporada. La asesoría de la primera cita incluye el cálculo de metraje sobre tu patrón, sin compromiso.
Bordado de lentejuelas sobre base de tul, con la lentejuela mate cosida — no pegada — para que el paño caiga y no acartone. El brillo es controlado, más cerca de la luz de una joya vieja que del destello de fiesta: por eso admite prendas grandes, no solo detalles. Al coserlo se retiran las lentejuelas de la línea de costura y se rematan a mano, así la unión queda plana; el forro es obligatorio y el planchado, siempre del revés y sin vapor directo. Pensado para noche, ceremonia y piezas de escenario que se miran de cerca. Se vende por metro, con muestra previa para ver el brillo con tu luz. Cuidados: solo limpieza en seco de confianza, guardado en plano — colgado, el peso de la lentejuela vence la base de tul. Al transportarlo, enrollado sobre tubo con papel de seda, nunca doblado. Para prendas combinadas sugerimos crepé o mikado liso en los paneles de descanso, de la misma carta de color; tenemos ambos en el showroom para verlos juntos. La lentejuela mate admite fotografía con flash sin quemar la imagen, un detalle que las novias y los vestuarios de escenario agradecen el día que importa. Pide la muestra antes: cada partida europea varía ligeramente de tono.
Paño de lana virgen de peso medio, tupido y de superficie limpia, pensado para sastrería: abrigos, blazers y faldas de invierno con caída seria. Abriga sin volumen, acepta entretelas y moldeado al vapor — hombreras, solapas, pinzas planchadas — y envejece bien: el paño de un buen abrigo se hereda. Combina con forros de cupro o seda y botones de cuerno o nácar del propio showroom, para que el cierre esté a la altura del tejido. Se corta por metro con el hilo bien derecho; si tu proyecto es una prenda a medida, el servicio Su Misura lo confecciona completo. Cuidados: cepillado en seco tras cada uso, descanso de un día entre puestas y limpieza en seco una o dos veces por temporada; las arrugas leves se van colgándolo en el baño con vapor ambiente. Es un tejido que mejora con buen entretelado: recomendamos crin y plastrón clásicos, y los avíos del showroom — botones de cuerno o nácar — para cerrar la prenda a la altura del paño. Para Lima, su peso medio funciona todo el invierno y las noches de garúa. El servicio Su Misura corta y confecciona el abrigo completo sobre tu medida, con dos pruebas incluidas.
Encaje Chantilly de fondo fino y dibujo floral, con el borde festoneado clásico de la tradición francesa. Es un encaje ligero, de transparencia delicada, que pide forros de seda o construcciones a dos capas: funciona igual sobre piel que montado sobre crepé. Se corta respetando el festón — el borde puede rematar bajos y mangas sin dobladillo — y conviene calcular el metraje con el dibujo casado, como una tela estampada. Es el tejido de los vestidos de novia y de la lencería de lujo, y en Lima lo trabajamos al corte: nos dices la prenda y te ayudamos a calcular los metros, con la muestra en la mano antes de cortar. Cuidados: lavado a mano en frío o en seco, nunca centrifugado; se plancha del revés, con paño y sin vapor directo sobre el festón. Para el ajuar conviene guardarlo plano, envuelto en papel de seda sin ácido. En el atelier lo combinamos con mikado para cuerpos estructurados o con gasa para caídas líquidas: tráenos el boceto y armamos la carta de telas completa del vestido, con muestras de cada una para verlas juntas bajo la misma luz. Si tu taller está fuera de Lima, enviamos muestrario y cortamos sobre pedido confirmado, con el metraje verificado dos veces antes del corte.
Mikado de seda de mano firme y superficie limpia, el tejido de arquitectura de la alta costura: mantiene el volumen sin enaguas, marca pliegues de arista viva y hace cuerpos esculpidos sin ballenas. Su ligero lustre cambia con la luz, más satinado de frente y mate al sesgo. Es la base clásica del vestido de novia estructurado — faldas capa, escotes rectos, lazadas grandes — y de piezas de gala que deben sostener su forma toda la noche. Pide costuras abiertas y planchadas con paño; el metraje depende del vuelo, así que lo calculamos contigo sobre el patrón antes del corte. Cuidados: limpieza en seco, plancha a temperatura media con paño por el derecho, y guardado colgado con hombreras anchas para que el peso no marque la fibra. El mikado marca cada puntada, así que exige patronaje limpio: si tu taller lo trabaja por primera vez, pide medio metro de prueba antes del corte grande — es el consejo que más vestidos ha salvado en la casa. Lo tenemos en blanco natural y marfil; otros colores se traen por encargo desde Italia con plazo de temporada. La asesoría de la primera cita incluye el cálculo de metraje sobre tu patrón, sin compromiso.
Tul bordado con hilo en motivo floral, ligero y transparente, para superponer: sobre crepé cambia el fondo, sobre piel hace el efecto tatuaje de las mangas y espaldas de novia. El bordado le da cuerpo al tul y evita que se embolse, pero sigue siendo un tejido delicado — aguja fina, puntada corta y paciencia en el remate. Los motivos permiten recortar apliques del propio metraje para casar hombros y puños, un truco de taller que ahorra tela. Se vende por metro con la muestra delante, y si buscas un motivo concreto lo traemos por encargo de Europa junto a tu pedido. Cuidados: lavado a mano en frío con jabón neutro, secado en plano sobre toalla y plancha tibia por el revés protegiendo el bordado con paño; nunca escurrir retorciendo. Guardado en plano o enrollado, jamás colgado del propio tul. Para mangas efecto tatuaje pide siempre la prueba sobre tu tono de piel — el mismo tul cambia por completo entre pieles claras y oscuras, y en el showroom lo pruebas con luz natural. Combina con crepé y con mikado de la casa; si el motivo se agota, la reposición europea tarda una temporada, así que aparta el metraje del proyecto completo desde el inicio.
Composición
100% poliamida, bordado a hilo
Ancho
135 cm
Gramaje
45 g/m²
S/ 390S/ 330el metro
También trabajamos
Brocados
Jacquards
Algodones
Linos
Baby alpaca
Baby camel
Cashmere
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Por encargo
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