Diario
Cómo quitar WordPress sin perder posiciones en Google
Durante un día, wecreative.site tuvo dos webs a la vez. La que veías y otra debajo, apagada pero encendida: un WordPress que ya no publicaba nada y que seguía respondiendo a quien supiera dónde llamar.
Lo retiramos al día siguiente. Contamos el proceso entero, porque la parte que da miedo, perder posiciones, se resuelve midiendo y no adivinando.
Una instalación que nadie usa no está apagada
El problema de un gestor que dejas de usar no es que ocupe espacio. Es que sigue funcionando.
Antes de tocar nada medimos qué respondía todavía. La pantalla de acceso servía una página completa y el panel de administración contestaba a quien lo pidiera. Nadie iba a actualizar ese WordPress, nadie iba a mirar sus registros y nadie se iba a enterar si alguien entraba.
Google penaliza y llega a desindexar sitios comprometidos. Así que la instalación olvidada no era un asunto de orden: era un riesgo serio y evitable.
Lo que medimos antes de borrar
La pregunta que da miedo es si al quitar el gestor se cae el posicionamiento. La respuesta se mide, no se opina.
Comprobamos tres cosas:
Con eso el cuadro quedó claro: el efecto sobre el SEO, si lo había, ya había ocurrido al publicar el sitio nuevo. Retirar los archivos no cambiaba nada de lo que ve Google.
- Si alguna página del sitio nuevo dependía de archivos del viejo. Ninguna: cero referencias, ni en los archivos ni en las páginas publicadas.
- Qué devolvían las direcciones con la estructura de WordPress, del tipo
/2025/01/o/category/algo/. Ya daban error antes de borrar nada, porque el sitio nuevo llevaba un día por encima. - Si el mapa del sitio apuntaba a alguna imagen del gestor viejo. Ninguna de las 46 direcciones lo hacía.
Lo único que cambiaba de verdad
Dos cosas, y solo una preocupaba.
La pantalla de acceso pasaba a no existir, lo cual mejora: es una página que no quieres en el índice de nadie.
Y las imágenes de la carpeta del gestor pasaban a no encontrarse. Ese era el único riesgo real, porque si alguna estuviera indexada en Google Imágenes o enlazada desde otro sitio, se perdería. Por eso el borrado fue en dos fases: primero el motor, que no tiene ningún riesgo, y las imágenes después, con la decisión tomada a conciencia.
¿Y si te pasa a ti?
Si tienes una web nueva y el gestor viejo sigue debajo, la respuesta corta es que sí, hay que quitarlo. Pero no a lo bruto.
Antes de borrar, comprueba que ninguna página nueva usa archivos del viejo, mira qué devuelven hoy las direcciones antiguas y decide aparte qué hacer con las imágenes. Y hazlo con una lista escrita, no eligiendo archivos en un explorador: la lista se reordena entre que miras y haces clic, y ahí es donde se borra lo que no tocaba.
¿Esto lo hacéis en las webs de clientes?
Sí, y por eso lo hicimos primero en la nuestra.
Cuando migramos una web, el gestor anterior se retira con el mismo procedimiento: medir qué depende de qué, comprobar qué responde hoy, separar lo que no tiene riesgo de lo que sí, y verificar desde fuera que la web sigue en pie cuando termina. Puedes ver proyectos que hemos hecho así, y si lo que estás mirando es el presupuesto, lo desglosamos en cuánto cuesta una web para pymes.
Si tienes este problema
Si tu web nueva sigue con el gestor viejo debajo y no sabes qué se puede borrar sin romper nada, escríbenos y lo revisamos: te decimos qué hay, qué se puede retirar y qué conviene conservar.
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